Boleros, café y acrílico

 

Por M. Vicent

 

     El ritual de la vegalteña comienza a la medianoche en un piso en Zaragoza. Allí, noche a noche, la esperan todos estos hombres. sin fallar: Tito Rodríguez, Felipe Rodríguez, Daniel Santos, Luis Miguel. Otro hombre, uno que no canta, pero escribe, le cuela café. Le entrega la taza, el platillo y la azucarera. Y luego desaparece. Entonces ella se acuesta sobre la tela en el piso. Sin caballete.

 

Temeridades y amores

    "Así soy. Cafetera. Melancólica. Nostálgica. Trabajo sola. Dentro del útero. Ese espacio pequeño que es mi habitación. Donde pinto a partir de la medianoche hasta las cinco o seis de la mañana entre los bolerazos que me recuerdan la infancia vivida en el Puerto Rico de mis memorias. Ese que ya no existe". Excepto allí. En su útero iluminado con luz artificial.

     Ella, la temeraria, además de todo lo demás, es la artista Edrix  Cruzado. Una mujer que ha cruzado muchos umbrales y un enorme océano siguiéndole el rastro a su hombre, y a su vocación verdadera.

     Hace unos años, después de culminar sus estudios en psicología, se dio cuenta de dos cosas: lo que no quería, ser psicóloga; y lo que sí quería, mandarlo todo "al cuerno" por irse a España tras el hombre con quien después procrearía un hijo. Temeridades de juventud, pensaron algunos.

     Lo que consiguió por temeraria fue la felicidad. Absolutamente nada más. Tirar pal monte tiene sus ventajas. Edrix oriunda del barrio Sabana Hoyos, de Vega Alta, lo sabe. Su felicidad es hoy su hijo, su  compañero y su carrera. Una carrera producida por sí misma, porque Edrix es acuarelista y pintora totalmente autodidacta; además de ser su propia agente. Y esa carrera, que comenzó apenas en 1992, se perfila ya con gran éxito en ciudades como Zaragoza, Barcelona, Madrid, París y San Juan. Hay temeridades que no tienen precio.

 

Barras, velloneras y el Premio  Pradilla

¿Quién hubiera dicho que la nena que se crió oyendo boleros de velloner, y saliendo en pijama por la noche a ver las peleas de guapos que se formaban en la barra del barrio, iba a ganarse el IX Premio Francisco Pradilla, a figurar en la Gran Enciclopedia Aragonesa 2000, y a integrar la colectiva de artistas franceses y españoles que rindieron homenaje a Goya en París en 1997; entre muchas otras exposiciones individuales y colectivas, y otros premios y menciones a escala internacional?

     "La verdad es que todo esto ha pasado tan rápidamente que es casi increible. Y fue todo producto de un accidente. Me enamoré en San Juan de un español, lo seguí a Zaragoza, abandoné la psicología y un buen día me tiré al piso a pintar. Por intuición. Y a tal punto que yo misma preparo todos mis materiales. Los pigmentos. "Todo. Así saco los colores exactos que quiero. Y yo misma mercadeo mi obra. Trabajo para mí. No para complacer a nadie", dice Cruzado mientras  nos va mostrando catálogos de sus muestras en diversos espacios europeos y puertorriqueños dedicados al arte. 

     "Comencé dibujando, luego pasé a las acuarelas y poco a poco hice la transición al acrílico. Y sin caballete. Eso me limita. Me encanta echarme sobre la tela y dejar que mi mente y mi espíritu se manifiesten allí con total libertad. Y busco mis espacios con total independencia. Voy a la galería donde quiero exponer, vislumbro todo, creo mi obra con ese espacio en mente y allá voy. A donde mi corazón y mi voluntad me llevan.He sido muy afortunada porque todo lo que me he propuesto lo he logrado".

     Más bien, "me ha sido dado". Hay una gran abundancia en este universo. De hecho, mi primera exposición en Xenon, un espacio para arte joven en Zaragoza, fue un doble alumbramiento: parí mi primera muestra y poquitísimo después parí mi hijo", dice la esposa del escritor cuyo nombre no ha de develarse. Pero sí ha de saberse que es él, el hombre que noche a noche le cuela el cafecito. Ese brebaje necesario para que la boricua nostálgica pinte y pinte sin parar hasta que en Zaragoza salga el sol.

 

Edrix se fuga

     El martes, 5 de septiembre, al inicio del nuevo periodo de Noches de Galerías, Edrix se fuga.

     Fuga Velada es el título de su obra más reciente, que estará expuesta en el Museo de las Américas en Ballajá, en el Viejo San Juan. La apertura de la exhibición está pautada para las 6:30 p.m-

     De acuerdo con la artista "la obra, vista en conjunto, mantiene el criterio de pintarla para un espacio determinado, en este caso el Cuartel de Ballajá, con la intención de que encaje perfectamente y sigue su necesidad de pintar por series sin pérdida de la línea creativa. El espacio permanece sugerido aludiendo a ámbitos infinitos, con libertad sin barreras, encaminado a cualquier imprevista aventura".

     Esa es Edrix, vegalteña y zaragozana en fuga.

 

 

 

                               Por M. Vicens .27 de agosto de 2000. Periódico El Nuevo Día. Por Dentro (P.R.).