Paisajes visionarios y convulsos con Edrix Cruzado

 

Titulo  Ventana de la abstracción

 

La inmersión en la superficie estratigráfica del espacio del cuadro dirige la acción pictórica de Edrix Cruzado (Puerto Rico, 1963) que en estos días presenta sus obras más recientes en la galería Ricardo Ostlé, bajo el título Ventana de abstracción.

     La voluntad de abordar la naturaleza inexplorada de los paisajes ignotos que dibujan sus pinturas explica el nulo interés de la artista por suscitar en el espectador posibles interpretaciones, que acabarán siendo tan inciertas como el territorio al que asoma su mirada.

      De todos modos, entre las variantes más significativas que Edrix Cruzado ha introducido en la superficie de su pintura, ocupa un lugar destacado la incorporación en la base del cuadro de una zona de color que actúa como horizonte del paisaje visionario que se extiende en toda la extensión del espacio, cuyo referente podemos hallarlo en las decalcomanías surrealistas. Un procedimiento, que como señalara André Bretón, permitía a quien lo utilizaba desafiar la figuración plástica en virtud de su complejidad, minuciosidad e inestabilidad.

      Las ventanas de abstracción de Edrix Cruzado son elocuentes de su afán por sumergirse en el torbellino seductor del mundo de los sueños, aun cuando estos ocupan paisajes apocalípticos de superficies devastadas.

      Los trazos, imprecisos e inestables, dibujan una cartografía de color hiriente, cargado de dramatismo en agrios contrastes que impiden la entrada de la luz allí donde se imponen sombras y destellos.

       En la densa trama orgánica que construye la pintura participa, con el gesto y el color, la presencia de mínimos gestos, huellas y signos, delatores de la tensión que interrumpe de modo abrupto el ritmo fluido de obras anteriores. La desolación de impone en las zonas de vacío y en los estallidos abrasadores de color, creando un escenario de presencias imprevistas determinado por el azar y sus efectos.

 

                                                                                    Chus Tudelilla

                                                                         Crítica de arte

 

 

                                                    4 de mayo de 2002. El Periódico de Aragón. Galería Ricardo Ostalé