Naturaleza sobre el color

 

 

PINTURA FRAGMENTOS VEGETALES MODULAN LAS SUPERFICIES

 

 

Con pocos elementos, a través del contraste entre un fondo monocromo (también blanco o negro) y addendas de madera o cañas, Edrix Cruzado ofrece una elegante sencillez. Que, sin embargo, no entraña conceptos minimalistas, puesto que no le adjudicaríamos mínimos emocionales ni de contenido. La trayectoria de Edrix, nacida en Puerto Rico y con bastante tiempo ya de residencia aquí, atraviesa tendencias que van de lo expresivo a lo geométrico; pero en las últimas etapas parece preferir las que se apoyan en el "objet trouvé", de acuerdo con las pequeñas piezas que incluía en su muestra anterior. Sustituye éstas, ahora, por componentes previos de origen vegetal.

     Las presencias objetuales siempre tienen un eco dadaísta que trae a la memoria la anárquica y fecunda teoría de Magritte, al que acaso malinterpreto con una de esas asociaciones arbitrarias que nunca faltan en la crítica. Según el artista belga el representante y lo representado han de ser de la misma naturaleza, porque, de lo contrario, nada representaría el primero. Lo cierto es que con Edrix se cumple la solicitud. Véanse títulos como "Ramas atadas" o "Sombras del bambú", aunque también los elija formales o alusivos a la música, con su gusto por las sinestesias. Paralelo al aura de sensualidad que ya se apuntaban otras veces y que campea en no pocos cuadros y en los montajes. Propuestas muy adecuadas, por cierto, al espacio disponible. se completa así un conjunto de apariencia simple, de rotunda visualidad y peso en las ideas.

 

 

                                                                                               Ángel Azpeitia

                                                                               Crítico de Arte

 

 

                24 de enero de 2008. Heraldo de Aragón. Artes & Letras. Colegio de Aquitectos Zaragoza.